Un
lamecazuelas,
Densidad,
desdibuja
las calles,
la
ciudad,
el
horizonte enhiesto de chopo circular,
la
brava torvisquera,
el
muro,
el pie
de la escalera,
el
viento, el mar.
Y al
terminarlo todo
borra
la primavera,
el
recuerdo,
la
voracidad,
y
cuando el humo de las cacharrerías
difumina
su capacidad,
urgido
por la noche,
solo se sienta a meditar.